Ganan reyes a caballos que no paran.
Porque los reyes siempre ganan y no pagan.
A los caballos los pagan cuando ganan
y las ganas de pagar se me apagan cuando callas.
Dos cartas en mi mano que me queman.
Una baraja esperando que me llueva.
Una escalera que me sube la puesta
y un as en tu mirada que me hace que la pierda.