Da igual donde vayas, de donde vengas,
somos cobayas en la rueda de un mundo sin fin.
El tiempo siempre exige que paguen sus deudas
y el dolor nos persigue hasta San Martín.
Quieres sentirte así ¿Quieres sentirme a mí?
Yo quiero ver el mundo sin negro ni gris.
Que tan solo este solo el que lo quiera así.
Mi verso grosso modo solo es para ti.