No puedo sonreír cuando no me sale,
ni puedo desistir si dices que no cabes.
Tengo hueco para ti y para quien sabe,
Solo con tenerte, cierro y tiro la llave.
Siempre mártir de mi porvenir,
Una luz que me guía y finge estar aquí,
Una dulce melodia suena para ti,
La escribí este mediodía cuando te sentí.