Busca el sol, atrápalo,
tras la luz de las estrellas no ha quedado ni un alma.
La noche eterna nos sirve como arma.
Las farolas se intrigan ya por ver cuanto tarda.
Siéntelo,compréndelo.
No queda pájaro que ondee estos cielos,
fantasmas que nos quiten los miedos,
Huyó el susurro de su voz en te quiero.