En el tejado


En el tejado, observando todo a mi alrededor

aislado, absorto, hundido, en mi mundo, mi paz interior

concentrado en un punto en el mas allá,

he atisbado lo bonito que es no ser, sino estar,

llegando a tener incluso escalofrios, al divagar,

sobre todo aquello que pudo y no llego a pasar

pero al fin y al cabo feliz soy sentado ,

en un tejado de un lugar al que yo llamo y he apodado hogar.

Por los crios,por los tuyos, por los mios,

por los que tendremos o nunca tuvimos,

por lo que somos ,séremos y fuimos,

por que corazon late, somos espejismos.

Por los que quedan , por los que ya no están, por hacerlo mejor a partir de ahora, 

por partir esquemas, los mios partio el mundo,

uno los cachos que de mi quedan a cada segundo.

Suma y sigue, nunca para el minutero,

más segundos hace del primer saludo,del ultimo te quiero,

menos del hasta nunca, algun dia nos veremos.

Aprendo a vivir y vivo luego, 

la vida no es una tortura, es solo un juego,

yo aprendo a jugarlo cada vez que  me muevo 

y a saborearlo de vez en cuando, cuando le hecho huevos.

Cada vez mas sabio, que no mas viejo, 

cada vez  mas aprendo, pues sé que aún sé menos.

Contra mas tiempo pasa, mas te hecho de menos,

cuanto mas tiempo faltas mas vivo el recuerdo.

Saber que quien se  ha ido ya no volvera,

saber que me iré pese a mi voluntad,

Sabes que estara alli donde tenga que estar,

Sabes que te hace grande cada paso que das.

En esta vida hay tiempo para todo hasta para llorar,

para arrepentirse y volver a empezar,

para decir te quiero y que huela a azafran,

para perdonarse a uno mismo, reir y cantar.

El presente es lo que importa, bonito lugar,

siempre y cuando estes donde quieres estar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

− 1 = 5